Especialistas coinciden en que si no encontrás tu pasión, tu vocación, te puede ayudar recurrir a los recuerdos de tu infancia, a esas cosas que te gustaba hacer o en las que tenías habilidades y que con el correr de los años fuiste modificando.

Esto es lo que le ocurrió a Anabel, la protagonista de la historia de hoy. De pequeña tenía habilidades innatas para las manualidades, pero cuando tuvo que elegir una carrera optó por protesista dental. Probó varios empleos hasta que decidió volver a lo que realmente le gustaba. Dejó todo para ser una emprendedora.

Anabel Barrientos es una mujer inspiradora, por eso está hoy en Historias de Emprendedores.

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